207 E2.- Zaporito (San Hipolito ‘na de na’)

Zaporito (San Hipolito ‘na de na’)

  • No aceptado por bueno lo de la evolución fonética (San Hipólito –> SanPorito –> Zaporito). GRACIAS por instruirnos.

El caño del Zaporito fue construido en el siglo XVIII por iniciativa del genovés Juan Domingo Saporito, de ahí su nombre. Se ubica en la población de San Fernando. El caño cuenta con un molino de mareas.

La Isla con el caño del Zaporito y la isla del Vicario en primer termino a la derecha.

El Zaporito, historia, recuerdo y porvenir

La construcción del caño del Zaporito

Cuando La Isla contaba con apenas 300 habitantes, Juan Domingo Saporito, caballero genovés de noble cuna, llega a Cádiz donde se establece, llega a ser Administrador de Aduanas, y se compra una gran finca que comprendía los terrenos que se extiende desde la Alameda Moreno de Guerra hasta el caño de Sancti Petri y desde la calle Santísima Trinidad a la calle Dolores.

Lápida de las obras del IV Marqués de Ureña, Manuel Molina

| Actualizado 27.11.2010 – 01:00

Juan Domingo Saporito fue un hombre de negocios con una gran visión de futuro, pues supo aprovechar la importancia que a principios del s. XVIII tenía el caño de Sancti Petri como vía natural de comunicación entre Chiclana y San Fernando.

Por él circulaban las embarcaciones cargadas de pescado, sal, arena etc. Por este motivo Juan Domingo decidió construir un canal que uniera el embarcadero de su finca con el mencionado caño, y con este motivo el 14 de noviembre de 1711 firmó un contrato con Juan de la Cueva, Diego de Molina entre otros, para realizar las obras. Este canal será llamado luego caño como otros de la zona, por ser artificial y llevar agua de mar.

Como consta en el documento de contratación de la obra, el caño se extendía desde la Puerta de la Albina (hoy San Marco) hasta el caño del río de la Villa de Chiclana de la Frontera, que va al Puente de Zuazo. Tenía una anchura de diez varas y de fondo tres. Pagó la vara cúbica de dragado a razón de 18 maravedíes de vellón. Teniendo en cuenta que una vara eran 836 centímetros, el caño debió tener por entonces una anchura de 8,360 metros y una profundidad de 2,508 metros.

Gaspar de Molina y Zaldivar.

Más tarde en 1789 Gaspar Molina y Zaldívar, III Marqués de Ureña y IV Conde de Saucedilla, realizaría reformas en él, pues lo que hasta entonces existía, más que un muelle, era un embarcadero.

El mencionado Marqués era bisnieto de José Micón, rico comerciante también genovés y afincado en Cádiz, quién en 1717 compró a Domingo Saporito la finca que tenía en la Isla.

Esta fue una más de las obras que, este arquitecto, ingeniero, pintor, poeta y viajero gaditano de la Ilustración, Gaspar Molina y Zaldivar realizó en la Isla, ya que él mismo fue el diseñador de los planos del Real Observatorio de la Armada, y dirigió las obras de la Población militar de San Carlos, construyendo el puente de Ureña y la Iglesia de la Purísima Concepción, luego Panteón de Marinos Ilustres.

Su hijo, el IV Marqués de Ureña, Manuel Molina y Tirry, en 1819 realizó nuevas obras en el muelle heredado de su padre. Como testimonio de ellas se ha conservado una lápida con la siguiente inscripción:

En Mayo de 1819 se reparó esta muralla de la pertenencia del molino y se construyó en ella el muelle a expensa de su dueño E(L) M(arqués de) U(reña).

Está lápida se conserva en el Museo Histórico Municipal de San Fernando.

 
 
De San Hipólito ‘na de na’
 
El lector estará observando que estamos escribiendo unas veces Saporito con S-, cuando nos referimos al apellido Saporito antes del año 1748 y otras con Z-, cuando nos referimos al Barrio propiamente o bien al apellido después del año 1748. No se trata de una falta de ortografía sino de una evolución de un vocablo en un contexto determinado, que inmediatamente vamos a ver:Durante mucho tiempo popularmente se creyó que el nombre del barrio de Zaporito debía su origen a San Hipólito que había sufrido una complicada derivación fonética. Se pensaba que la peculiar forma del habla de aquí era la causante de semejante evolución.Pero esto de ningún modo es cierto, porque del apellido Saporito, de origen italiano, escrito con S-, se tiene constancia desde el siglo XIII. Está relacionado con el adjetivo saborido que en italiano significa gracioso, sabroso. Y aquí fue introducido por Juan Domingo Saporito y conservado y extendido por sus descendientes.Cuando la Casa de Contratación del Comercio con América pasó a Cádiz, la ciudad se llenó de comerciantes, posaderos, mesoneros y toda clase de gente que quería aprovechar el momento para enriquecerse. Llegaron franceses, belgas, holandeses, portugueses, italianos y entre ellos llegó el genovés Juan Domingo Saporito, venido a Cádiz como tantos otros al olor del dinero que circulaba por las calles gaditanas. Se hizo rico, muy rico. Ocupó un cargo muy importante y se compró un terreno en la Isla, como casi todos los ricachones de Cádiz.

Esta finca lindaba con el caño de Sancti Petri que era una excelente vía de comunicación entre La Isla y Chiclana. Por tanto con fines también comerciales, Juan Domingo Saporito construye un embarcadero y un caño menor hasta el gran caño de Sancti Petri. Él lo construye, él lo paga. Por tanto, se trata de su caño, es decir, del caño de Saporito, como el Campo de Soto o la Casería de Osio, que se conocen en la Isla por los nombre de sus propietarios.

Pero es verdad que la forma de hablar andaluza es peculiar, y probablemente desde el primer momento se pronunció /Zaporito/, de la misma manera que Suaso y Cambiasso se pronunciaban /Zuazo / y /Cambiazo/, apellidos todos que con el paso del tiempo acabaron escribiéndose como se pronunciaban: Zaporito, Zuazo y Cambiazo.

Sabemos que en 1748, ya aparece escrito con Z en una carta que Bartolomé Saporito, hijo de Juan Domingo y Cardenal Arzobispo de Génova, escribió al Obispo de Cádiz, Tomás del Valle. Era el 12 de Junio de ese año y en ella se puede leer:

Génova.- Carta de Aquel Señor Arzobispo a S.I. en que se trata sobre la Capellanía que fundó su padre el Señor Zaporito en la Isla…

A finales del siglo XIX, José María Carpio en su libro Cosas de la Isla, también lo escribe con Z y así lo escriben también Cambiazo y Cristelly.

No existe relación alguna entre Zaporito y San Hipólito. Esta no fue más que una teoría, tal vez de origen espontáneo popular pero sin ningún fundamento.

El caño del Zaporito lleva el nombre de quien en su origen fue su propietario y su constructor, y el barrio del Zaporito lleva el nombre del caño.

En el año 1972 Pedro Martínez Chamorro publicó en el desaparecido periódico Mirador un artículo para demostrarlo: De San Hipólito na de na.

La Isla durante el desarrollo del barrio del Zaporito entre el s. XVIII y el XIX.

En 1717 Juan Domingo Zaporito, probablemente ya viudo, a la edad de 62 años, decide volver a Italia, pero antes toma la determinación de vender su hacienda a José Micón, hombre de negocios, también de origen genovés y afincado en la ciudad de Cádiz, casado con la gaditana Constanza Porrata y García de Mora, que fue propietario de la finca hasta 1732.

Es muy probable que entre 1732 y 1768, fecha del mapa de la Isla de León de Vicente Tofiño, los terrenos de la zona fueran pasando, al menos en parte, a ser de dominio público. En el mencionado mapa, el suelo del término municipal aparece distribuido en huertas, y el trazado de calles entre la de Tomás del valle y Santísima Trinidad aparece muy similar al que conocemos hoy día.

Esta época coincide también con el gran desarrollo urbano que se produjo en la Isla gracias a la influencia borbónica, que primero le llevó a la titularidad de Villa de la Real Isla de León en 1793, y luego en 1813 al título de Ciudad de San Fernando. Es, hasta entonces, la época de desarrollo urbano más importante de San Fernando.

En el s. XVIII el establecimiento de la Marina jugó un papel fundamental en la ciudad, porque conllevó un gran aumento de población, lo cual supuso un importante progreso para la urbe, tanto en lo demográfico como en lo económico y lo cultural.

Se construye buena parte de los monumentos isleños: La Academia de Guardias Marinas, el Real Instituto y Observatorio de la Armada, el Arsenal de la Carraca y el Panteón de Marinos Ilustres, la población de San Carlos, la imponente Casa Consistorial (una de las más grandes de España), la Iglesia Mayor, la Iglesia del Carmen, la Iglesia de San Francisco, el Castillo de Sancti Petri y el Teatro Cómico, hoy Real Teatro de las Cortes.

No podemos dejar de mencionar, ahora que se está celebrando el Bicentenario de las Cortes, que fue en el Teatro de las Cortes, donde tuvo lugar el acontecimiento más importante de la historia de San Fernando, acaecido a principios del siglo XIX, durante la Guerra de Independencia Española: la redacción de la primera constitución liberal española y la tercera del mundo, la Constitución Española de 1812.[] Durante el periodo que va desde septiembre de 1810 hasta febrero de 1811, mientras la Isla de León era sitiada por las tropas napoleónicas y era, junto con Cádiz, el único bastión de la resistencia española frente al invasor, los Señores Diputados se reunieron en el llamado entonces Teatro de Comedias o Teatro Cómico. Estos diputados elaboraron el texto constitucional que finalmente se promulgó en Cádiz, y por lo tanto durante ese periodo, la capitalidad de España se situó en San Fernando. Gracias a este hecho, la localidad obtuvo el título de Ciudad y el nombre de San Fernando, en honor al entonces monarca Fernando VII.

Todo esto fue posible gracias a que en el lugar conocido como La Poza de Santa Isabel, junto a Punta Cantera y la Clica, el 14 de junio de 1808, la escuadra que mandaba el Almirante francés Rosily -y que llevaba en aguas gaditana desde la Batalla de Trafalgar-, fue derrotada frente a San Fernando, por la Armada Española, en un combate en el que fue decisiva la intervención de las baterías de Punta Cantera y en el que intervinieron muchos isleños, sirviendo las baterías y embarcados en pequeñas lanchas cañoneras.

Esta Batalla de Rosily -poco difundida- fue decisiva para el curso de la Guerra de la Independencia española, por cuanto supuso que toda la escuadra comandada por el Almirante Rosily pasara a manos de la Armada Española, comandada entonces por el Almirante Ruiz de Apodaca. Este combate adquiere así doble importancia: ser la primera derrota del ejército francés por parte del español (y no la Batalla de Bailén); y que la Bahía de Cádiz estuviera libre de amenaza de la Armada Francesa y pudiera dedicarse a la redacción de la Constitución de 1812.

El Ayuntamiento y la Fundación Municipal de Cultura de San Fernando reivindican que, por fin, a partir de ahora se recuerde y se tenga en cuenta la fecha del 14 de junio de 1808 para recordar estos hechos.

Una de Candrayes y faluchos: El comercio a través del puerto del Zaporito

Este barrio se encontró en el s. XVIII con la herencia de unas infraestructuras muy adecuadas para el desarrollo comercial. El muelle, el embarcadero, el caño y el molino de mareas daban a esta parte de la ciudad el título de Puerto del Zaporito, situado en una zona mucho más céntrica e interior que el de Gallineras.

Cada vez más las embarcaciones adaptadas a la navegación de los caños, candrayes y faluchos, iban y venían por este caño hasta el de Sancti Petri en dirección al Puente Zuazo o a Gallineras transportando el pescado y las otras mercancías.

Un comercio interurbano entre San Fernando y Chiclana se movió a través del puerto del Zaporito. Gallineras recibía el pescado que venía de la Bahía o de otros puntos. El Zaporito lo recibía, lo recogía en cestas dispuestas en el suelo, lo despedazaba en un entarimado dispuesto a tal efecto y lo vendía en puestos ambulantes en tornos al propio muelle.

Toda clase de pescado entraba por el puerto del Zaporito: lenguados, langostinos, brótolas, sargos, lisas, robalos, doradas, pámpanos, anguilas, anchoas, salmonetes, rubios, dentones, sapos, corvinas, meros, besugos, mojarras, brecas, pargos, acedías, borriquetes, pejerreyes, pescadilla, tapaculos, chocos, calamares, atunes, sardinas, ostiones, morralla, almejas, lachas y un larguísimo etc.

También llegaban a este puerto las frutas, verduras y hortalizas procedentes de las huertas de Chiclana, y de vuelta los barcos cargaban la sal o la arena.

Las escenas de vendedores y compradores con sus típicos regateos se producían en todo su auge.

Pero a comienzo del s.XIX, con objeto de mantener la ciudad lo más limpia posible, ante la llegada de las tropas españolas que lucharían contra los franceses, y también para preparar la acogida de los diputados que se instalarían en la ciudad para la redacción de la constitución de 1812, se decidió trasladar el comercio del pescado a las postrimerías del edificio consistorial en puestos ya allí instalados en el lugar donde un siglo más tarde se construiría la Plaza de Abastos.

Además en época de guerra los víveres escasean más, por tanto es cuando más organización se necesita en el abastecimiento ciudadano. En esta época la zona del caño de Sancti Petri adquirió una gran importancia en la estrategia militar. Por tanto no era oportuno que el pueblo se agolpara en las zonas cercanas para recibir los productos de primera necesidad.

Pasada la Guerra de la Independencia y recuperada la normalidad, el puerto del Zaporito recuperó también parte del comercio del pescado, que en realidad nunca llegó a desaparecer completamente de allí.

Más tarde con la llegada del ferrocarril en 1876, una parte del pescado se trasladaba con este medio a Sevilla.

Zaporito (San Hipolito ‘na de na’)

San Fernando (Cádiz)

El Zaporito rehabilitado vuelve a sus mejores tiempos de abandono oficial.

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miércoles, 6 de junio de 2012

“Lamentable” es el calificativo que le han dado voluntarios medioambientales al estado en que se encuentra la lámina de agua del molino de mareas del  zaporito, y nmás aún cuando se trata de una edificación recientemente restaurada que vuelve a pecar con el pecado capital de los responsables municipales: primero rehabilitar o construir, luego abandonar tras las fotos de la inauguración.

 
Junto a un monumento artístico de gran potencial turístico y medioambiental, se puede observar como en la lámina de agua que lo rodea se acumulan bolsas de plásticos, botellas, papeles, algas, etc… con el consiguiente impacto ambiental que conlleva una proliferación de malos olores y un criadero de mosquitos. Ya son numerosos los usuarios han puesto de manifiesto su malestar por la situacion y lamentan que las autoridades no tomen cartas en el asunto.
 
 
miércoles, 1 de febrero de 2012

El Molino de mareas del Zaporito y sus posibles usos. Noticias sobre cuál puede ser su destino. San Fernando

 
27/01/2012
El PSOE pide que el Zaporito se destine a Museo de la Sal.
Para el PSOE de San Fernando es desconcertante que aún se desconozca cuál va a ser el futuro uso del recientemente recuperado molino del Zaporito. Después de que el Ministerio de Medio Ambiente invirtiera 1.369.843 euros en convertir uno de los lugares históricos isleños más abandonados por el equipo de Gobierno en uno de los espacios con mayor potencial turístico, es decepcionante que el alcalde, José Loaiza, y su equipo todavía no tengan diseñado un proyecto de envergadura permitiría desarrollar la zona como uno foco de generación de riqueza y empleo para la ciudad.
A pesar del tiempo más que suficiente que ha tenido Loaiza para pensar y planificar el destino de la futura explotación del Zaporito, y tras haber concluido ya la obra, es increíble que todavía los isleños no sepamos a cuál va a ser el modelo de gestión de esta importante infraestructura. “Estamos ante una prueba más, y ya es la enésima, de la demostración de que el alcalde del PP, José Loaiza, sólo le dedica a San Fernando el poco tiempo que le sobra de sus compromisos como presidente de la Diputación y de su propio partido a nivel provincial. Así es imposible avanzar y ya llevamos muchos años de atraso para seguir perdiendo el tiempo”, indicó el portavoz del PSOE isleño, Fernando López Gil.
Frente a la falta de iniciativas y de ideas del PP, el PSOE recuerda que ya presentó un proyecto claro, definido y concreto, con las aportaciones de los distintos colectivos sociales de la ciudad, en el que se argumentaba que el mejor proyecto para el molino de Zaporito era su conversión en el Museo de la Sal que esta ciudad se merece. La puesta en marcha de un museo dedicado a algo tan esencial en la raigambre isleña como es la sal y los métodos tradicionales de arrancársela al mar es una apuesta segura de atracción de turismo. Sobre todo, si además el Museo se utilizara también como el centro de gestión de todas las actividades de ocio y turísticas, como senderismo, piragüismo, observación de aves, visitas guiadas y un largo etcétera, que se pueden ofrecer en el Parque Natural. Un enorme potencial que el PSOE también está esperando que el Gobierno del PP ponga en marcha.
 “El PSOE ha insistido una y otra vez que el turismo ligado al fantástico Parque Natural que poseemos debe ser uno de los pilares de nuestra economía, generador de puestos de trabajo que tanto necesita nuestra ciudad y, por tanto, llevaremos al próximo Pleno nuestra propuesta con la esperanza de que el PP deje de tomar decisiones bajo el espíritu de un partidismo mal entendido y ponga el marcha este plan que a buen seguro beneficiará a todos los isleños”, explicó López Gil.
Curiosamente los usos que el Gobierno municipal tiene pensado para el Zaporito se iban a dar a conocer en la jornada de este jueves, aunque las ruedas de prensa de la parte del Gobierno que administra el Partido Popular decidió suspenderlas por la muerte del padre de la concejala Úrsula Ruíz. La presentación de ese proyecto se ha anunciado para el lunes, un día antes del Pleno en el que el PSOE defenderá el Museo de la Sal.
 
28/01/2012
El PSOE propone el Zaporito como sede del Museo de la Sal.
 
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30/01/2012
 
Isleños y turistas podrán ver cómo se molían los garbanzos en el Zaporito
 
El Ayuntamiento no se ha complicado la vida a la hora de determinar el uso del molino de mareas del Zaporito, que se convertirá en los próximos meses en un Centro de Interpretación Cultural de la molienda de cereales como el garbanzo o el trigo, es decir, que se ha decidido por dotarlo del uso al que históricamente ha estado ligado. Además, el entorno se verá completado con un contenido vinculado a la carpintería de ribera, actividad que desde primeros del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX también se había desarrollado en la zona.
El equipamiento será rematado con un establecimiento hostelero, ya que el Gobierno local entiende que para que sea rentable la vertiente museística debe ir ligada a la hostelera y no se dé el mismo caso del fiasco del Centro de Interpretación del Parlamentarismo situado junto al Teatro de Las Cortes.
La noticia la daba a conocer este lunes el segundo teniente de alcalde, Ángel Martínez, acompañado por la delegada de Turismo, Cristina Arjona, poniendo de esta manera fin a las especulaciones que apuntaban a las diferentes opciones que se manejaban para el molino de mareas. De hecho, el PSOE presenta este martes una moción al Pleno para que se conviertiera en el Museo de la Sal.  
 
Para dotarlo de infraestructura museística de ha conseguido por medio del IMPI una subvención de la Diputación de Cádiz de 140.000 euros que se empleará colocar en el interior del molino pantallas táctiles, retroproyectores y una maqueta para invidentes. Una cantidad que se suma a los 1.369.000 euros que costó su rehabilitación y los cerca de 64.000 euros para dotarlo del mobiliario urbano.
Explotación privada
Llegados a este punto, hay que reseñar que el Gobierno local tiene previsto en breve sacar a concurso las plicas de explotación tanto del molino como del establecimiento hostelero, ya que no quiere que su mantenimiento le cueste dinero a las arcas municipales y que éste recaiga en un tercero. En este sentido, hay que reseñar que podría darse el caso de que el mismo que coja la gestión del bar se encargue de la del molino. Martínez afirmaba que “hay muchas empresas interesadas en este equipamiento”. Reseñar que todo apunta a que debido a su privatización no es descartable que cueste dinero entrar en el molino de mareas.
El segundo teniente de alcalde ha añadido que la recuperación del molino del Zaporito también va a repercutir positivamente en el monumento de Albuquerque, que podrá contar por fin con corriente eléctrica, así como el adecentamiento del puente de la Ronda del Estero.
 
 
31/01/2012
 
El Zaporito será centro de análisis de los molinos de mareas.
 
 
Imagen de la noticia
 
Dar a conocer el trabajo de los molinos de mareas, ése será el desarrollo cultural que acogerá la instalación del Zaporito, que se convertirá en un nuevo centro de interpretación. Será el segundo que acoja la ciudad, tras el del Parlamentarismo, y en esta ocasión pretende corregir algunos de los errores cometidos, razón por el que se sacará a licitación pública la explotación de un complejo que se dejará prácticamente equipado. Algo que se podrá realizar gracias a la subvención que se obtendrá por parte de Diputación y que ascenderá hasta los 140.000 euros.
La intención es que se instalen pantallas táctiles, maquetas y proyectores que muestren cómo se trabajaba antiguamente en la zona y sobre todo la popularización de la harina de Garbanzo. Además también contendrá un espacio para hacer una mención especial a la carpintería de ribera, que se realizaba en el dique seco, que también se ha recuperado en las inmediaciones de la zona. Como recordatorio de esta actividad se recuperará un candray para que se instale en el lugar. Esto oferta se completará con la instalación de un restaurante en el lugar y que se espera que sea la iniciativa adecuada para atraer al público a la zona. De hecho, el delegado de Urbanismo, Ángel Martínez, advirtió que existen muchas empresas que han mostrado su interés por hacerse cargo del equipamiento que saldrá próximamente a licitación pública. Lo que pretende el Ayuntamiento es que una misma empresa sea la encargada de gestionar tanto el restaurante como el centro de interpretación, aunque se ofertarán por separado.
 
Un proyecto con el que el Ayuntamiento pretende revitalizar una zona durante años olvidada con el importante esfuerzo de la recuperación del molino de mareas. Aunque lo cierto es que los centros de interpretación se han puesto en duda por la falta de actividad que generan y el alto coste que supone su mantenimiento. Así se demuestra con el caso del Centro de Interpretación del Parlamentarismo, junto al Real Teatro de Las Cortes, que apenas cuenta con visitas, a pesar de la alta inversión que se realizó para su puesta en marcha. Desde el equipo de Gobierno se considera que esto no ocurrirá en el caso del Zaporito, ya que lo que se ofrece es una oferta conjunta. Además el delegado dejó entrever que seguramente la entrada tenga algún coste para fomentar su viabilidad.
«Teníamos miedo a la hora de tomar la referencia del centro de interpretación, pero creemos que es una iniciativa muy completa ya que se acompaña con la posibilidad de disfrutar del restaurante además de conocer la importancia que el molino de mareas tuvo para San Fernando. Todo ello con el reflejo de lo que fue la carpintería de ribera de la zona», dijo Martínez.
De esta manera se ha desestimado el primer objetivo con el que se lanzó la restauración de este importante edificio para el patrimonio local, ya que lo que el anterior Gobierno comandado por el PA pretendía hacer en el lugar era un museo de la Sal. Una idea que también comparte el principal partido de la oposición, el PSOE que hace tan solo unos días volvió a defender esta posibilidad. «La puesta en marcha de un museo dedicado a algo tan esencial en la raigambre isleña como es la sal y los métodos tradicionales de arrancársela al mar es una apuesta segura de atracción de turismo. Sobre todo, si además el Museo se utilizara también como el centro de gestión de todas las actividades de ocio y turísticas, como senderismo, piragüismo, observación de aves, visitas guiadas y un largo etcétera, que se pueden ofrecer en el Parque Natural».
Finalmente será un nuevo centro de interpretación y l actuación servirá también para completar algunas mejoras como la electrificación de la zona, que mantiene sin uso el monumento de Alburquerque. Tan solo quedan los últimos remates de la obra y se espera que antes de que finalice febrero está completada la obra y se pueda abrir la plaza al público.

La Voz Digital

 

Licitado por 140.000 euros el centro de interpretación del Zaporito

  • La actuación incluye la dotación de material audiovisual para este nuevo espacio cultural · Además, contempla obras en el entorno que completarán el proyecto

El Zaporito, justo antes de que terminarán las obras de rehabilitación.

Arturo Rivera / San Fernando | Actualizado 01.04.2012 – 01:00

 

El Ayuntamiento adjudicará en menos de un mes las obras para la adecuación de un centro de interpretación en el molino de mareas del Zaporito una vez finalizada la intervención que Costas ha llevado a cabo desde finales de 2010.El Instituto Municipal de Promoción de la Isla (IMPI) ha licitado el contrato para el suministro del equipamiento, su instalación, puesta en marcha y para la prestación de los servicios necesarios destinados a dotar y completar al Zaporito para afrontar su apertura definitiva.

El contrato contempla la dotación de material audiovisual para su utilización por parte de los visitantes del centro -que será una de las claves del uso que el Ayuntamiento ha planteado para este inmueble tras su recuperación- y la la realización de obras consistentes en actuaciones en su entorno. Entre ellas, como adelantó en su día el delegado de Desarrollo de la Ciudad, Ángel Martínez (PP), se incluye la instalación de una acometida que garantice el suministro eléctrico a la pirámide del Duque de Alburquerque, en la Ronda del Estero, así como la instalación de un candray junto al molino de mareas.

El IMPI, que se ha hecho cargo de la terminación del Zaporito, ha incluido la actuación en el ProyectoJuntos, que está cofinanciado en un 75% por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y en un 25% por el Instituto de Empleo y Desarrollo Socioeconómico y Tecnológico (IEDT) de la Diputación Provincial de Cádiz, en el marco del Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza España-Fronteras Exteriores (POCTEFEX). El Ayuntamiento de San Fernando, a través del IMPI, participa en dicho programa como entidad colaboradora mediante un convenio suscrito en su día con Diputación para el desarrollo del proyecto Juntos.

La terminación del Zaporito supondrá una inversión que roza los 140.000 euros. El presupuesto base de licitación asciende a 118.148,25 euros, más 21.266,68 euros correspondientes al IVA.

El IMPI ha dividido la actuación en tres lotes. El primero, por importe total de 59.207,76 euros, corresponde al suministro necesario. El segundo, de 46.990,17 euros, atañe a la ejecución de las obras. Y el tercero, cuyo importe asciende a 33.217 euros, implica la prestación de los servicios necesarios para la apertura de las instalaciones.

Fue a finales del pasado mes de enero, cuando apenas faltaban unas semanas para la terminación de las obras de rehabilitación en el Zaporito y su entorno, cuando el delegado general de Desarrollo de la Ciudad anunció el uso que finalmente se le daría a estas instalaciones una vez descartada la adecuación de un museo de la sal, como pretendía inicialmente el PA durante el mandato anterior.

El concejal del PP Ángel Martínez habló de un centro de interpretación cultural de los molinos de mareas con el objeto de dar a conocer cómo funcionaban estas instalaciones industriales tan vinculadas a la historia local.

La idea del Gobierno local es que el Zaporito -que hace un mes mostró en unas jornadas de puertas abiertas el resultado final de su intervención- pueda abrir sus puertas en unos meses. Antes, no obstante, tendrá que resolver su gestión, la explotación de las instalaciones que, según ha planteado, pretende vincular a la concesión de un quiosco que abrirá junto a la nueva plaza resultante de la actuación de Costas. Una fórmula novedosa en cuyo pliego de condiciones -tal y como ha explicado el delegado de Desarrollo- ya se está trabajando desde hace tiempo.

 
1. Los delegados de Urbanismo y Promoción, Ángel Martínez y Cristina Arjona, ayer, en el interior del edificio del molino de mareas del Zaporito que ha sido restaurado en los últimos meses. 2. Fachada lateral del Zaporito, en la que se aprecia el reloj de sol que complementa la intervención en la zona. 3. Martínez y Arjona inspeccionan el interior del edificio. /FOTOS: ELÍAS PIMENTEL.

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