Adoración Rego una ganadora

Opinión

Adoración

PACO MESA

 

 

 

 

 

Francisco Mesa…… 30/04/2013.

No conocía a Adoración, ni nadie de mi entorno. El anonimato se perdió para mí cuando optó por lanzarse a cara descubierta hacia la cumbre; una cumbre sin altura de vértigo, pero cumbre al fin. Como decimos por aquí, no le eché mucha cuenta, la verdad; porque no me interesan las batallas personalistas y de consumo interno.

Al cabo de un tiempo, me enteré de las consecuencias de su gesto: dio la cara… y se la “partieron” con las normas laborales en la mano.

No es nuevo; ni es la primera vez, ni será la última. Habrá otra Adoración en otro lugar, por otros motivos, con las mismas consecuencias. La imposición por la fuerza del poder, la violación de las normas, las trampas, los abusos, la doble cara de quien predica y no da ejemplo es una realidad palpable, mires por donde mires. ¡Ajo y agua!, suele exclamar del alevoso, que se siente a salvo y seguro porque pocos se atreven a luchar por revertir la situación. El ajoyagua suele terminar con la aceptación a regañadientes, el triunfo del prepotente, el rodillo perverso del poder aplastando una y otra vez al sometido.

Sólo que, en un gesto de valentía, probablemente mezclado con dosis infinitas de rabia, Adoración luchó por la defensa de sus derechos hasta doblar el brazo de su patrón.

El juez determinó que su patrón cometió una infracción “muy grave” y que “los actos del empresario fuero contrarios al respeto a la intimidad y consideración debida al respeto a la dignidad de los trabajadores”.

Nada nuevo bajo el sol. Un atropello más; y gracias a Dios, una victoria ¿pequeña? ¿insuficiente?

No le arriendo las ganancias a Adoración; creo, y ella lo sabe, que habrá otros actos del mismo empresario, quizá más medidos, que intenten causar en ella idéntica falta de respeto y desconsideración hacia ella, por lo que representa.

Si hubiera ocurrido en una empresa de las de siempre, a nadie sorprendería pero habrían noticiado el triunfo de la trabajadora frente al ominoso empresario, etcétera, etcétera. En este caso, no es una empresa cualquiera. Es el PSOE.

He esperado unos días desde que apareció la noticia de la sentencia en contra del partido socialista, versión isleña. Sólo se han escrito reseñas de la noticia, sin comentarios. Nada más. Ni a la derecha, ni a la izquierda. Nada. No he leído ningún reproche al empresario, ni explicaciones por su actitud, ni palabras de aliento a la trabajadora por su valentía y su éxito en los tribunales. Nada.

No es relevante que el PSOE viole los derechos laborales de un trabajador, por lo visto.

Adoración Rego presentó una lista alternativa a la auspiciada por Fernando López Gil, el mandamás del PSOE local de San Fernando. Perdió. Al poco tiempo, la ejecutiva triunfante en el PSOE local aplicó la reforma laboral, denostada oficialmente pero aplicada con pulcritud en este caso, contra Adoración Rego. Le cambiaron las condiciones de trabajo… y se pasaron,  porque se saltaron a la torera las normas de conciliación familiar. Debieron pensar: un problema más para Adoración, a quien trataron de impedir que pudiera atender a sus hijos por la tarde. Mensaje transmitido por los ganadores de la contienda política: quien se mueva, no sale en la foto.

Ahora, tras el varapalo judicial, espero con verdadero interés, diría con ansiedad, conocer quién dimite del PSOE local de San Fernando por violar la dignidad de una trabajadora. Porque alguien habrá tomado la decisión, ¿no? Fernando, todas las flechas te señalan y convendría que lo aclararas.

No olvido lo principal: Adoración ha logrado salir triunfante del entuerto. Enhorabuena. DIARIO Bahía de Cádiz Francisco Mesa