La subestación eléctrica

SAN FERNANDO

La subestación eléctrica de Janer da pasos en firme para su puesta en marcha

  • Los presupuestos de la Junta destinan cuatro millones a esta infraestructura y el plan especial en tramitación le da cobertura urbanística
  • Se pretende comenzar las obras en 2014

 0001465721_560x560_jpg000

Terrenos del Janer, en una imagen tomada en el pasado mes de septiembre.

Arturo Rivera san Fernando | Actualizado 10.11.2013 – 01:00

La construcción de la nueva subestación eléctrica prevista en Janer dispone en los presupuestos de la Junta de Andalucía para 2014 de unos cuatro millones de euros para su puesta en marcha, lo que sin duda supone un impulso decisivo para una actuación que persigue un doble objetivo: de un lado, garantizar el suministro del tren-tranvía cuando entre en funcionamiento y, de otro, resolver un grave problema que arrastra La Isla desde hace años, la falta de suministro energético.

La nueva infraestructura es indispensable para afrontar nuevos desarrollos en la ciudad, entre ellos, el nuevo parque económico y comercial que el Consorcio de la Zona Franca gaditana tiene previsto levantar en estos mismos terrenos de la vieja escuela de artillería de la Armada. El proyecto necesita energía para poder convertirse en una realidad, de lo contrario corre el peligro de quedar como el desierto polígono industrial de Fadricas II, uno de los mayores fracasos cosechados en La Isla durante los últimos años.

Por eso el PP, desde el Gobierno municipal, dejó a un lado su aversión al proyecto del tranvía para plantear en 2012 a la Junta de Andalucía la posibilidad de aunar esfuerzos y compartir recursos en la construcción de esta subestación eléctrica. Era una fórmula para abaratar costes y resolver un problema común a ambas administraciones. Y lo cierto es que, pese a la complejidad del tema, se ha alcanzado un pronto acuerdo. Hace meses que ambas partes -Junta y Ayuntamiento- han llegado a un consenso en torno a la subestación eléctrica. También hay sintonía con la empresa responsable del suministro eléctrico, con Endesa. Y esto -aseguran- es lo más difícil de toda la operación. La subestación tiene luz verde y espera convertirse en una realidad a partir de 2014. La inclusión de cuatro millones de euros en los presupuestos andaluces supone un importante impulso. También la cobertura urbanística que da al proyecto el plan especial desarrollado por el área de Urbanismo y que ahora, tras su aprobación inicial, está a punto de terminar su fase de exposición pública y presentación de alegaciones. Este plan sitúa la nueva subestación eléctrica en uno de los extremos del área de Janer, cerca de la estación de bomberos y justo al lado de la zona de este nuevo parque empresarial y comercial reservada a la actividad industrial. Abarcará una superficie aproximada de unos 3.000 metros cuadrados.

Al plan especial de Janer todavía le quedan unos meses de tramitación urbanística por delante -precisa de los informes sectoriales del Ministerio de Defensa, Costas, Adif, Medio Ambiente, Cultura y Comercio- y su suerte, evidentemente, corre pareja a la de la subestación eléctrica. Si uno se demora o encuentra trabas en su camino, el otro también.

Queda también pendiente de resolver la aportación municipal a la construcción de la subestación eléctrica, que inicialmente se ha cifrado en dos millones. El Gobierno local, que actualmente está redactando los presupuestos para 2014, ha asegurado que el Janer -junto a la añorada rehabilitación del Palacio Consistorial- constituye una de las prioridades del mandato. Además, la situación económica del Ayuntamiento, como se ha asegurado en reiteradas ocasiones, permitirá al Gobierno municipal endeudarse con nuevas operaciones de crédito a partir del próximo año.

 
…oOo….

Ayudas sociales

SAN FERNANDO

Sobrevivir con las ayudas sociales

  • El número de familias beneficiarias del salario social crece en la provincia este año, en La Isla ya son 713
  • La Junta aumenta ahora la partida para las familias en riesgo de exclusión social

0001465722_560x560_jpg000

Almacén del albergue de San Vicente de Paúl, en una imagen tomada hace unas semanas.

Amaya Lanceta san Fernando | Actualizado 10.11.2013 – 01:00

En 2012 una partida de 7.347.242 euros fue entregada, como salario social, para 3.582 unidades familiares de la provincia. Un año más tarde los beneficiarios han aumentado considerablemente a 8.996, y también la partida económica que se ha destinado para ello: 18.518.645 euros, de los que 10.226.275 euros ya han sido transferidos, según los datos de la Consejería de Salud y Bienestar Social. De ellos, más de 700 son de San Fernando. Este elevado número refleja la preocupante situación de las familias isleñas, sin empleo y recursos económicos, que lejos de mejorar se deteriora y se ven abocadas a encadenar ayudas de diversa índole para subsistir. Las ayudas a la familia aumentarán ahora con un nuevo convenio de la Administración regional con el Ayuntamiento con una partidaque alcanza ahora 70.000 euros.

El ingreso mínimo de solidaridad, como se denomina a esta ayuda que concede la Junta, es una acción encaminada a superar la marginación y las desigualdades entre la población, una manera de apoyar a las familias para que salgan adelante. La prestación económica se corresponde con el 62% del salario mínimo interprofesional, aunque se incrementa en un 8% por cada miembro de la unidad familiar que lo solicita, con una media de 2,8 miembros por familia. La renta puede llegar hasta un máximo del 100% del salario mínimo interprofesional.

En San Fernando los beneficiarios llegan a 713, lo que la sitúa en una media con los municipios del entorno. Cádiz, por ejemplo, tiene 606 familias acogidas a estas ayudas sociales, lo que resulta una cifra menor en comparación con su población de 124.000 habitantes (casi 29.000 más que La Isla). Por el contrario, Chiclana que cuenta con una población de 81.000 frente a los 97.000 isleño tiene un mayor número de beneficiarios rondando las 1.000 familias que necesitan esta aportación andaluza a sus economías. Las cifras en la provincia se completan (en municipios de más de 20.000 habitantes) con las 821 familias que reciben esta renta en Algeciras; las 373 de Arcos; las 260 de Barbate; las 62 de Los Barrios; los 92 de Conil; las 2.188 de Jerez; las 375 de La Línea; las 424 de El Puerto de Santa María; las 107 de Rota; las 198 de San Roque; las 405 de Sanlúcar y las 22 de Puerto Real.

El drama de estas cifras, de las consecuencias en las familias de la crisis, se refleja en el grupo de parados de la construcción que diariamente se concentraban en las inmediaciones de Janer y que el jueves pasaron lista en la puerta de Alcaldía para hacerse visibles. También en el colectivo de desempleados que se han unido y han formado una asociación que lucha por el empleo. En muchos de los casos se trata de personas con familias que viven coyunturas extremas: sin trabajo desde hace mucho tiempo, sin sustento para la familia; recibiendo ayudas de los familiares, de servicios de asistencia (como Cáritas o El Pan Nuestro), de las administraciones…

El PSOE explica en una nota de prensa que la Junta acaba de firmar un convenio con el Ayuntamiento de San Fernando para desarrollar otro paquete de ayudas destinados a las familias para que puedan solventar adecuadamente la crianza y alimentación de los hijos. “La buena noticia es que va a haber un incremento considerable. La partida que se va a destinar a esta ayuda en la provincia es de 817.501,07 euros, de los cuales 187.778 son una prórroga de los convenios que ya existían con los ayuntamientos y el resto, un total de 629.742 euros, una ampliación. San Fernando aumenta su partida hasta llegar a los 69.654 euros. Estas ayudas económicas familiares están diseñadas como una prestación complementaria de los Servicios Sociales Comunitarios, que se conceden a las familias para la atención de necesidades básicas de los menores a su cargo. La cantidad mínima que llega a estas familias es de 266 euros al mes. Desde la formación isleña se muestra la satisfacción por el “compromiso social” de la Junta, hasta reconoce que “hay actuaciones que se ralentizarán para priorizar las necesidades sociales de las personas”.

 
….oOo….

Observatorio de Marina

miguel vallejo carrión. director del real instituto y observatorio de la armada
 
“En el Observatorio siempre hemos tenido los pies en la tierra”

  • Este capitán de navío isleño acaba de ponerse al frente del emblemático centro científico, el guardián de la hora

0001465720_560x560_jpg000

miguel vallejo carrión. director del real instituto y observatorio de la armada

Arturo Rivera san Fernando | Actualizado 10.11.2013 – 01:00

Este isleño, que ingresó en la Escuela Naval en 1976, desembarcó en el Observatorio de Marina hace 26 años, en 1987. Doctorado en Ciencias Físicas por la Universidad de Zaragoza, su tesis doctoral versó sobre el campo de la mecánica celeste. Su actividad investigadora siempre ha estado relacionada con la astronomía de posición. Durante los últimos siete años ha sido el segundo de a bordo ejerciendo como subdirector de esas instalaciones científicas de la Armada. Hace cuatro meses, en julio, el capitán de navío Miguel Vallejo Carrión asumió la dirección del Observatorio, unas instalaciones estrechamente vinculadas a La Isla.

-Lleva apenas unos meses al frente del Observatorio, una institución con más de dos siglos de historia que además constituye un referente científico. Evidentemente, no es una tarea fácil.

-Es el observatorio más antiguo de España y el tercero del mundo. Son 260 años de historia. Seguimos siendo un observatorio astronómico de la Armada y nunca -desde 1753- hemos dejado de estar funcionando y trabajando en ciencia. No es solo la antigüedad sino también la continuidad en el trabajo lo importante de este Observatorio.

-Hay otra faceta a tener en cuenta, que se trata además de una instalación que constituye toda una seña de identidad para San Fernando y que figura entre sus monumentos más visitados. Es, de hecho, uno de sus mayores atractivos turísticos y La Isla presume de ello. Por ejemplo, esta semana, con ocasión de la visita del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), se les mostraron estas instalaciones en lugar de otros edificios históricos.

-Agradecí especialmente esta visita al alcalde de la ciudad, en la que estuvo también presente el almirante de la Flota como representante institucional de la Armada para acompañar a los miembros del TSJA. Que el Ayuntamiento se acuerde del Observatorio cuando tiene una visita de este nivel, que se dedique parte del escaso tiempo que estas personalidades están en San Fernando en conocer estas instalaciones es también una manera de reconocer lo que se hace aquí al darlo a conocer.

Y, evidentemente, el Observatorio es también un fenómeno turístico. Es una institución cultural y cientítica que suscita gran interés. Tenemos visitas a diario. Tienen que ser grupos concertados por la propia naturaleza del centro. Instituciones, colegios, asociaciones, congresos… Pasan miles de personas por aquí al año.

-El Observatorio cuenta con una larga y meritoria trayectoria pero, ¿qué futuro le aguarda?

-Estamos inmersos en un proyecto muy esperanzador -tanto para el Observatorio como para San Fernando- que avanza a buen ritmo. Me refiero a la construcción de un nuevo laboratorio de tiempo para la estación de hora. La inversión prevista es de unos tres millones de euros. Es un proyecto muy complicado que lleva ya varios años de gestiones. Y, aunque no se han conseguido salvar todos los obstáculos, se van cumpliendo fases. Puede que, de aquí a unos meses, tengamos noticias alentadoras en este sentido. Es una gestión compleja, en la que participan varias administraciones -Ministerio de Defensa, Junta de Andalucía- que aportan parte del presupuesto, son fondos de distinta naturaleza que hay que reunirlos en un solo saco para poder gastarlos y ejecutar la obra. Son fondos comunitarios, fondos autonómicos, fondos del Ministerio de Defensa… Se está elaborando un convenio de colaboración en el que cada parte se compromete a financiar determinadas partidas. Y esa es su complejidad. Ahora mismo estamos en un punto muy esperanzador. Y, en ese sentido, aporta una perspectiva de futuro muy optimista. El Observatorio -su estructura y peso- ganaría mucho a medio y largo plazo con un laboratorio como se merecen no solo estas instalaciones, sino también España. No hay que olvidar que somos un organismo que tiene una responsabilidad, que es el patrón nacional de tiempo. Seguimos siendo los guardianes de la hora. Hay que tener las personas, los instrumentos y una infraestructura proporcionada a esa responsabilidad. Puede ser un laboratorio que esté al nivel que le corresponde con una proyección de cara a los próximos 20 o 30 años.

-Son malos tiempos para la ciencia. La situación económica -la crisis, los recortes- han afectado seriamente a todos los centros de investigación, ¿también al Observatorio?

-Se nota en una faceta y en otra no. El personal es funcionario, es militar o personal laboral del Ministerio de Defensa. Es decir, un personal contractualmente muy estable. Para bien o para mal, no tenemos becarios ni interinos… Tenemos menos masa crítica de investigadores pero en rachas como ésta no tenemos esa inestabilidad. Y desde el punto de vista del presupuesto sufrimos los mismos recortes que toda la Administración. El Ministerio de Defensa tiene sus limitaciones presupuestarias y proporcionalmente, en ese sentido, se nota.

Otra fuente de financiación muy importante que tenemos es la vía de los proyectos de investigación, de convocatorias tanto del Plan Nacional de Investigación como de la Comunidad Europea y de la Junta de Andalucía, programas que también sufren recortes. Eso quiere decir también que los proyectos que se proponen tienen que ser mejores: si hay menos tarta para repartir, tienes que plantear una mejor receta que los demás. En cierto modo sirve de acicate.

-Siempre se ha presumido de que el Observatorio ha estado en la vanguardia de la ciencia… ¿Sigue siendo así?

-Sí, en nuestros campos de investigación y con nuestras limitaciones. Somos realistas. Creo que ese ha sido precisamente uno de los puntos fuertes del Observatorio, que nunca se ha aventurado en misiones que, a priori, no supiera o no creyera que era capaz de asumir. A la hora de evaluar o de conceder un nuevo proyecto de investigación -como hablábamos antes- los comités de evaluación tienen en cuenta no solo lo que propones ahora, sino también qué has cumplido de lo que anteriormente has propuesto. Y nosotros, en ese sentido, siempre hemos tenido los pies en la tierra… y la mirada en el cielo. Hemos sido ambiciosos, pero a la vez realistas.

-¿En qué proyectos trabaja ahora el Observatorio?

-Pues, ahora mismo, bien a través de la vía de los proyectos de investigación o bien a través de convenios u otras modalidades, todas las secciones del Observatorio están involucradas en algún tipo de proyecto.

La sección de astronomía, por ejemplo, ha transformado, automatizado y robotizado los tres telescopios que tiene instalados fuera del Observatorio. Funcionan con distintos programas de investigación en marcha. Tenemos un telescopio instalado en la isla de Palma, en el Roque de los Muchachos; otro en Argentina, en la provincia de San Juan; y otro en el Montsec, en colaboración con la Universidad de Barcelona y con el observatorio Fabra, de la Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, con la que hace tres años firmamos un convenio que ya se ha puesto en marcha. Estamos haciendo campañas de observación de basura espacial y de objetos potencialmente peligrosos, de rayos gamma, de planetas extrasolares, que es un tema que está ahora muy en boga.

En la sección de hora trabajamos por el nuevo laboratorio, para conseguir la tecnología y aumentar la precisión. Y eso lleva parejo renovar también los equipos e instrumentos. Hay equipos que quedan obsoletos y hay que buscarse la manera de sustituirlos por otros de nueva generación.

La sección de geofísica, que tiene los sistemas de la estación láser, la red de sismógrafos, la red de GPS, la estación magnética… Todos esos servicios también están incluidos en distintos proyectos de investigación en los que se está intentando -como siempre en ciencia- plantear problemas nuevos para ser capaz de resolverlos.

Hay también una importante red de instrumentos que el Observatorio tiene repartidos por distintos puntos de la geografía y que hay que actualizar y renovar… Hay más de cien sensores de todo tipo diseminados fuera del centro. Y están continuamente evolucionando. Hay que adquirir instrumentos nuevos, aplicar las nuevas tecnologías… Hay que intentar siempre estar metidos en proyectos de vanguardia que nos permitan, por un lado, seguir investigando y, por otro, conseguir financiación para poder cambiar esa instrumentación por otra más moderna.

El tema de las efemérides y de la mecánica celeste, aunque sea más teórico, es también otra cuestión que siempre avanza. Ser capaz de calcular a priori cosas que van a ocurrir en el cielo, es algo que ya hacían los griegos, aunque con unas precisiones que hoy son de risa.Y cuanto más preciso queramos observar algo con mayor exactitud necesitamos saber antes qué es lo que creemos que va a ocurrir. Esa técnica también está evolucionando con el tratamiento informático de datos previos, la elaboración de previsiones… Hacemos cálculos también para los satélites artificiales -que es un campo que ahora acapara a un importante volumen de investigadores- trabajamos en la previsión de órbitas de satélites, en la extrapolación de esas órbitas, para ver cómo va a ir cambiando en un futuro, en el tema de los satélites geoestacionarios, las constelaciones GPS, la constelación Galileo que se está desplegando ahora, el GPS europeo, que es un tema de actualidad… En todo eso es en lo que andamos metido ahora. Pero insisto, con los pies siempre en suelo, sin abarcar más de lo que sabemos que podemos atender.

-Y en el otro extremo está el patrimonio histórico que custodia el Observatorio.

-Ese patrimonio es lo que ven mayormente las visitas que llegan al Observatorio. Por eso le insistimos en lo mismo. Es un centro vivo, volcado en la investigación, que aplica técnicas actuales, aunque la mayor parte de los instrumentos y sensores no esté ahora aquí (pero sí se leen desde aquí). No queremos que se lleven la idea de que esto es un centro muerto, algo histórico, aunque también lo es y a mucha honra. Desde luego, el patrimonio que custodia este centro es la guinda de todo. Cuando enseñamos el Observatorio siempre intentamos ir en sentido inverso del tiempo. Intentamos dar una visión general de las investigaciones actuales, del trabajo que se lleva a cabo, para acabar luego en el edificio principal, donde les mostramos la colección de instrumentos, que son más de 500. Todos se han restaurado aquí y prácticamente todos han formado parte de la dotación del Observatorio en algún momento. Es decir, no solo tenemos el instrumento histórico -como pueda tenerlo el Museo de la Ciencia y Tecnología- sino también, en el archivo, la documentación que refleja la vida de ese instrumento, los datos que ha registrado durante el tiempo que estuvo en funcionamiento. En ese sentido, somos un museo un poco especial. Y la biblioteca, con 30.000 volúmenes que se remontan al siglo XV, con cuatro incunables, 45 post-incunables, con fondos antiguos… La gente que entra suele quedarse boquiabierta. ¡Hasta nuestro bibliotecario suele sorprenderse de vez en cuando con algún ejemplar!

-Las nuevas tecnologías nos han cambiado la vida. También, claro, el trabajo del Observatorio.

-Todo ha cambiado. Ha revolucionado todos los ámbitos de la vida, también la investigación científica. Desde donde puedo hablar con más conocimiento -que es en el campo de la observación astronómica, donde he desarrollado mi labor investigadora- la aparición de la informática y de los medios de transmisión de datos vía internet ha sido un cambio total. De observar con telescopios tradicionales y en tiempo real -cuando la observación era visual- digamos unas 60 estrellas por noche a instalar ahora cámaras digitales que procesan en automático la información, que hacen fotografías del cielo, que luego hay programas informáticos que extraen la información de esa fotografía… Pues se están observando 90.000 o 100.000 estrellas por noche. Es decir, todas las observaciones que pudo hacer una generación de astrónomos de antes no llega ni a un porcentaje mínimo de lo que en una noche se es capaz de observar ahora, con unas precisiones mucho mayores, con una velocidad de observación mucho mayor y con una rapidez en el procesamiento de datos muchísimo mayor… Y lo mismo ha ocurrido en otros campos de investigación, cualquier otra rama de la ciencia. Lo que se hacía antes de las nuevas tecnologías parecen ya batallitas de abuelos.

0001465719_x440_jpg000

-El Observatorio celebra en estos días la Semana de la Ciencia.

-Llevamos varios años. Es una iniciativa cuyo objeto es divulgar la ciencia y que en Andalucía promueve la Fundación Descubre, de la que el Observatorio es patrono. Funciona muy bien. Hay distintas actividades con la colaboración de la Agrupación Astronómica y de la asociación ambiental Murex.

 
….oOo…